08 27 2014
Titulares

Crimen de Celina: el día después y la furia que no cesa

Un violento enfrentamiento entre vecinos y la policía se desató en Villa Celina luego del homicidio de un joven boliviano de 23 años, baleado durante un robo por delincuentes que vestían uniformes policiales.

Más de 500 personas de la comunidad boliviana que residen en esa localidad de La Matanza se movilizaron para reclamar justicia y para denunciar el destrato que sufren por parte de la policía. Frente a la comisaría local se produjeron, al mediodía, los incidentes mayores. La Infantería policial no pudo impedir el incendio de dos automóviles, el vuelco de otro y las pedradas. Hubo gases y balas de goma, y el traslado de la protesta a un corte de casi dos horas en la autopista Riccheri.

Un violento enfrentamiento entre vecinos y la policía se desató en Villa Celina luego del homicidio de un joven boliviano.  Foto:  LA NACION  / Emiliano Lasalvia

 

Foto:  Emiliano Lasalvia

 

Como consecuencia del fuerte reclamo, el jefe de la policía bonaerense, comisario general Hugo Matzkin, removió a la cúpula de la comisaría distrital Noreste, de Villa Celina, cuestionada de manera enfática por los manifestantes, y solicitó la presencia de la Gendarmería, cuya presencia los vecinos exigían para levantar la airada protesta. A las 16, 150 gendarmes y 24 móviles llegaron al lugar y relevaron a los efectivos de Infantería provinciales.

La muerte de Giovani Barrientos, que desató la furia e indignación de la comunidad boliviana, ocurrió a primeras horas de ayer, cuando el joven se trenzó en lucha con dos delincuentes que acababan de robarle a su tío, Jonsi Rodríguez. Los ladrones, que vestían prendas con identificación de la Policía Federal, según relató la víctima del robo, le habían sustraído a Rodríguez unos 15.000 pesos, con los que el comerciante planeaba comprar un terreno.

 

Los asaltantes salían de la casa situada en Escobar 32, en el barrio Sarmiento, cuando se toparon en la puerta con Barrientos y un hermano de la víctima, Bertis Rodríguez. Pelearon cuerpo a cuerpo, pero los ladrones dispararon e hirieron de gravedad a ambos hombres. Luego, subieron a un Peugeot 206 y huyeron, según informaron a LA NACION fuentes de la jefatura departamental de La Matanza.

Barrientos recibió un tiro en el abdomen y murió cuando se hallaba en un centro asistencial. Su tío Bertis sufrió el impacto en la espalda; fue operado en el hospital Santojanni y, anoche, su estado de salud era reservado.

El homicidio del joven, que trabajaba como remisero y era conocido por sus allegados “por ser un pibe muy divertido y una buena persona”, consternó a la comunidad boliviana que en gran cantidad reside en una zona conocida como “La Cochabamba”. Al mediodía, decidieron pedir “justicia por el asesinato de Giovani” frente a la seccional.

Rápidamente los ánimos se caldearon y la protesta se tornó más violenta. Hubo pedradas contra la comisaría situada en Ugarte 850, vidrios rotos y dos autos particulares fueron quemados frente a la seccional. Los manifestantes, entonces, no superaban el centenar.

Algunos vecinos, como Raúl Moriaricona, según se identificó a LA NACION, denunciaron que recibieron impactos de balas de goma disparadas por los efectivos que intentaban repeler el ataque. “Tengo dos impactos en el pecho, uno debajo de la axila derecha y un cuarto en la cabeza”, se quejó.

La situación fue controlada minutos más tarde y una hilera de policías se ubicó a 50 metros de la seccional para custodiar el acceso. Pero la tensión no cedía. Frente a ellos, cada vez más bolivianos se congregaban para protestar. Ya no sólo exigían justicia por el joven asesinado y por los constantes casos de inseguridad, sino que repudiaban la actuación policial en relación con ellos. A los gritos, acusaban a los efectivos de ser “corruptos”.

Clementina Arce, que hace 30 años que vive en Argentina, denunció a LA NACION: “La policía nos persigue porque somos bolivianos. Si nos ven con bolsas con rollos de tela para trabajar y hacer prendas en los talleres, nos piden plata. Si no se la damos, dicen que nos denunciarán. Son corruptos”.

A las 15, la máxima autoridad policial de la provincia de Buenos Aires llegó a la cuestionada comisaría para reunirse con los jefes de esa seccional y con un grupo de vecinos de la comunidad boliviana.

 

 

 

“Vine para escuchar todos los reclamos”, indicó Matzkin. Precisó que su presencia en el lugar implicaba que se estaban “tomando medidas con la comisaría”. “Nosotros tomamos una medida administrativa para poder analizar realmente la situación. La gente hace una denuncia y yo tengo que respetar la denuncia de la gente. ¿Qué significa? Momentáneamente, está removida la cúpula y estoy yo acá”, anunció.

Uno de los referentes locales, Rómulo Cuellar Flores, contó que durante el encuentro Matzkin les informó que la comisaría quedaba intervenida y que, ante su reclamo para que fuera la Gendarmería, había llamado a Berni (Sergio, el secretario de Seguridad nacional) para pedirle la presencia de esa fuerza en el lugar.

Mientras las reuniones se llevaban a cabo en la seccional, la impaciencia de los más de 500 bolivianos que aguardaban afuera los llevó a cortar, durante casi dos horas, los cuatro carriles de la autopista Riccheri, a la altura del kilómetro 15.

Pasadas las 17, el numeroso grupo retornó a la comisaría y, otra vez, la tensión se hizo presente. Pese al pedido de los referentes para que se retiraran, sólo un gesto generaría el retiro de los manifestantes: la presencia de la Gendarmería. Minutos después llegó el subsecretario de Seguridad nacional, Darío Ruiz, con unos 150 hombres distribuidos en ocho camiones y dos docenas de patrullas. Sólo entonces volvió la calma a Villa Celina.

Fuente: La Nación

Sumaron 150 efectivos y 24 móviles de gendarmería a Villa Celina

Más de 150 efectivos y unos 24 móviles de Gendarmería Nacional (GN) se sumaron a las tareas de seguridad en la localidad bonaerense tras una serie de incidentes entre policías y manifestantes que reclamaban justicia por el crimen de un joven asesinado.

Darío Ruíz, subsecretario de Seguridad de la Nación, informó esta noche a la prensa en Villa Celina que “en virtud de este conflicto y hecho lamentable” que ha sucedido los gendarmes trabajarán en “forma conjunta” con la Policía provincial.

Ruíz indicó que las directivas fueron impartidas por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, quien mantuvo un diálogo con el jefe de la policía bonaerense, Hugo Matzkin, presente en el lugar, y su par provincial, Alejandro Granados.

“Nos parece muy importante la colaboración de las fuerzas nacionales en este caso. Y vamos a tener un despliegue de más de 150 hombres en una dinámica de veinticuatro horas”, señaló el subsecretario.

Ruíz dijo que estos gendarmes estaban afectados al Operativo Centinela en el partido de La Matanza.

 

Fuente: Télam
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